Inicio › Raise3D: impresión 3D FDM industrial y de metal
Las Pro3 HS y Pro3 Plus HS de Raise3D y la Forge 1 de metal: doble cabezal, cámara cerrada con filtro HEPA y hasta 605 mm de altura. FDM para producir, no para probar.

Raise3D es FDM de la gama industrial: máquinas cerradas, de doble cabezal, pensadas para estar produciendo sin que nadie las vigile. No compiten en precio con las de sobremesa y no lo pretenden; compiten en que la pieza número cuarenta salga igual que la primera. En el catálogo tenemos las dos Pro3 HS y la Forge 1, que es la que imprime metal.
Son la misma máquina con dos alturas. Doble extrusor con elevación electrónica, boquilla de 320 °C, cama de 120 °C, filtro HEPA con carbón activo y cambio y descarga de filamento automáticos con sensor RFID.

FDM industrial de doble cabezal, para series cortas y utillaje

La misma máquina con 605 mm de altura, para piezas largas
| Característica | Pro3 HS | Pro3 Plus HS |
|---|---|---|
| Volumen de impresión | 300 × 300 × 300 mm 255 × 300 × 300 mm con los dos extrusores | 300 × 300 × 605 mm el doble de altura |
| Extrusión | Doble cabezal con elevación electrónica | Doble cabezal con elevación electrónica |
| Boquilla y cama | 320 °C · 120 °C | 320 °C · 120 °C |
| Filamento | Cambio y descarga automáticos, con sensor RFID | Cambio y descarga automáticos, con sensor RFID |
| Filtración | HEPA con carbón activo | HEPA con carbón activo |
| Dónde encaja | Series cortas, utillaje y piezas de uso final | Lo mismo, cuando la pieza es alta o larga |
| Desde | 4.999,00€ | 6.499,00€ |
| Ver la Pro3 HS | Ver la Pro3 Plus HS |
El detalle que más se agradece en el día a día es la elevación electrónica del segundo cabezal: cuando una boquilla no está imprimiendo se retira, así que no gotea sobre la pieza. Eso es lo que hace que el doble material y los soportes solubles salgan limpios en tirada larga, que es justo donde una máquina de escritorio empieza a dar disgustos.
La Forge 1 imprime filamento cargado de polvo metálico —Ultrafuse 316L y 17-4PH— con un cabezal doble, y el slicer ideaMaker trae las plantillas del proceso. Es la vía más barata que existe hoy para hacer piezas metálicas en pequeña serie sin montar una planta.
Conviene saber esto antes de pedir precio: la impresora sola no te da una pieza de metal. Lo que sale de la máquina es una pieza «en verde», con el aglutinante todavía dentro. Hay que desaglomerarla y sinterizarla en horno, y ahí es donde la pieza encoge y se convierte en metal denso, compatible con lo que conocerías de un proceso MIM. Raise3D vende para eso el D200-E y el S200-C. La alternativa, si no quieres montar la cadena completa, es imprimir aquí y mandar a sinterizar fuera. Cuéntanos qué piezas son y te decimos qué sale a cuenta.
La gama Hyper Core es la que aprovecha la velocidad de la máquina: está formulada para fluir bien a 200 o 300 mm/s sin perder acabado. A partir de ahí, materiales industriales y compuestos con fibra, y los de siempre: PLA, ABS, ASA, PETG, PC y PVA soluble para los soportes. En la tienda tenemos los Raise3D Premium.

El de uso general, para prototipos y piezas de concepto

Más resistente al calor y al golpe que el PLA

Como el ABS pero aguanta la intemperie y el sol
Te lo decimos claro porque nos lo preguntáis mucho: para la mayoría de los talleres, las Bambu Lab son la compra sensata. Son más baratas, más rápidas y hacen muy bien lo que la mayoría necesita. La Raise3D entra cuando hay una razón concreta: el doble cabezal con elevación electrónica, porque la boquilla parada no gotea; los 605 mm de altura de la Plus, que ninguna de sobremesa te da; o la filtración HEPA con carbón activo, cuando el sitio donde va la máquina lo exige. Si no te hace falta ninguna de las tres, mira las Bambu primero.
Y si lo que buscas no es filamento sino detalle fino, la tecnología es la resina: la Form 4. Si son piezas funcionales de nylon en serie corta y sin soportes, el sinterizado de las Fuse.
Solo cambia la altura. Las dos dan 300 × 300 mm de base y el mismo cabezal, la misma electrónica y el mismo flujo de trabajo; la Plus llega a 605 mm en Z en vez de 300. Si tus piezas no pasan de 30 cm de alto, la Plus no te aporta nada. Si las pasan, no hay media tinta: o Plus, o partir la pieza y pegarla.
Es el conjunto de mejoras de Raise3D para imprimir rápido sin perder calidad: transmisión, gestión del flujo de aire y, sobre todo, los materiales Hyper Core, formulados para fluir bien a velocidad alta. Con ellos la máquina trabaja en el entorno de los 200 a 300 mm/s, que frente a una Pro3 normal se traduce en recortar los tiempos de impresión de forma apreciable.
Las Bambu son más baratas y más rápidas, y para la mayoría de los talleres son la compra sensata: míralas antes de decidir. La Raise3D tiene sentido cuando necesitas el doble cabezal con elevación electrónica, que evita que la boquilla parada gotee sobre la pieza; cuando la pieza mide más de 35 cm y necesitas los 605 mm de la Plus; o cuando trabajas en un sitio donde la filtración HEPA con carbón activo no es opcional. Es una máquina de producción desatendida, no de escritorio.
La impresora no basta, y conviene saberlo antes de pedir precio. La Forge 1 imprime filamento cargado de polvo metálico y lo que sale es una pieza "en verde", con el aglutinante dentro: hay que desaglomerarla y sinterizarla en horno para que quede metal. Raise3D tiene para eso el D200-E y el S200-C, y el slicer ideaMaker trae las plantillas de ambos procesos. Si no quieres montar la cadena entera, también se puede imprimir aquí y enviar las piezas a sinterizar fuera. Cuéntanos qué piezas son y lo dimensionamos.
Las Pro3 HS, con la gama Hyper Core de alta velocidad y con materiales industriales, compuestos con fibra incluidos, además de los de siempre: PLA, ABS, ASA, PETG, PC y PVA soluble para soportes. La Forge 1 trabaja con los filamentos metálicos Ultrafuse 316L y 17-4PH. En la tienda tenemos los Raise3D Premium de PLA, ABS y ASA; el resto te lo traemos bajo pedido.
Sí. Somos distribuidor y mantenemos nosotros lo que vendemos. En una máquina de este rango, que se compra para producir y no para probar, eso es la mitad de la decisión: cuando para, lo que te cuesta no es la reparación sino el pedido que no sale.
Porque una máquina de este rango se compra para producir, y lo que de verdad cuesta cuando falla no es la reparación: es el pedido que no sale. Somos distribuidor, la instalamos, formamos al equipo y la mantenemos nosotros. También te ayudamos con lo que no viene en el folleto: qué material usar para cada pieza, cómo orientar para que aguante y cuándo compensa imprimir y cuándo mecanizar.
Cuéntanos qué piezas quieres hacer y cuántas al mes, y te decimos si te hace falta una Raise3D o te sobra.